La cocina oaxaqueña es una experiencia que no puedes perderte. Durante tu visita te invitamos a descubrir algunos de los sabores más representativos: desde las tradicionales nieves, especialmente la de leche quemada con tuna hasta antojitos como piedrazos, chapulines, nicuatole, quesillo, pan y dulces regionales.
Oaxaca también es tierra de mezcal y sal de gusano, una combinación que forma parte esencial de su identidad gastronómica.
No te vayas sin probar los tamales en sus distintas versiones, mole, frijol, dulce, rajas o salsa verde, ni los famosos siete moles oaxaqueños, considerados uno de los grandes tesoros culinarios de México.
Y para acompañar cualquier momento del día, nada como las bebidas tradicionales: chocolate, champurrado o el ancestral tejate.
PARA DESAYUNAR
Estos lugares son perfectos para disfrutar un desayuno lleno de sabor.
Si quieres vivir Oaxaca de verdad, desayuna en sus mercados, entre aromas, colores y tradición encontrarás algunos de los sabores más auténticos de la ciudad.